Vivimos un momento de normalización de todos los procesos de desinformación en la esfera pública, relacionado con temas no sólo políticos, sino relacionados con la inmigración o la ciencia. El confinamiento reforzó la idea de que el miedo y la desinformación están estrechamente vinculados. Cuanto menos se puede ver y comprobar la realidad físicamente, más dudas aparecen sobre el contenido cierto de los acontecimientos y sus consecuencias. La normalización de los procesos de desinformación, el miedo como impulsor de sobredosis informativas, el cansancio y la fatiga como mecanismo generador de autoprotección informativa o la polarización como herramienta estratégica de distorsión de la realidad se plantean son determinantes.
El objetivo de este webinar es analizar este escenario y entender cómo detener la viralización de la desinformación o hacer más sexy la verdad, generando dudas para no compartir información no contrastada.