Cuando se tratan los problemas educativos actuales, a menudo se recurre a la distinción clásica entre «instrucción» e «educación». Por lo general, la primera se hace coincidir con la enseñanza «de contenidos», de conocimientos de las diversas materias; y la segunda, con la transmisión de valores, actitudes y formas de ser.
En la perpetua discusión en torno a los asuntos educativos, de crucial importancia política, ambas tienen furibundos detractores y valedores, procedentes de todos los espacios del espectro político. Los defensores de la instrucción aseguran hacer valer la enseñanza de las distintas disciplinas ante la invasión moralizadora del psicopedagogismo en las aulas, que viste de innovación una ideología insustancial. Los de la educación, por su parte, dicen defender un enfoque integral de la formación que tenga en cuenta la gestión emocional, ante el enfoque excesivamente rígido y memorístico de la presunta «escuela tradicional». Pero, ¿sigue teniendo sentido esta distinción? ¿Ha quedado obsoleto, como tantos sostienen, el término «instrucción»? ¿Debe y puede la educación pública ser otra cosa que enseñanza de conocimientos disciplinares? ¿Está llegando la escuela llamada «tradicional» a su fin? En este webinar se intentará dar respuesta a estos interrogantes, abordando algunos de los principales retos a los que se enfrenta el sistema de instrucción pública, que aún no está muerto, en el presente. Para ello, se analizarán las distintas concepciones actuales de la idea de «educación».