Existe la falsa creencia de que el Alzheimer es una enfermedad hereditaria con un origen genético. Sin embargo, se estima que solo un porcentaje muy pequeño de casos (inferior al 1 % aproximadamente) está determinado por la mutación de algún gen. En este contexto, las hipótesis epigenéticas cobran fuerza y postulan que los factores ambientales (dieta, estrés, contaminación) pueden inducir cambios silentes y graduales en la actividad de nuestros genes (interruptores), desencadenando finalmente la aparición del Alzheimer. Actualmente, diversas instituciones sanitarias de prestigio consideran que la demencia se puede prevenir, abriendo así nuevas puertas hacia intervenciones basadas en la modificación de los factores de riesgo y la promoción de hábitos de vida saludables. El objetivo de esta charla será tomar conciencia sobre aquellos factores susceptibles de ser modificados e incidir en algunas pautas de vida saludable que ayuden a preservar el funcionamiento del cerebro, durante más tiempo, y demorar la aparición del Alzheimer. En un camino lleno aún de interrogantes, pero trataremos de encontrar algunas certezas.