La experiencia de proporcionar asistencia y lidiar con las complicaciones del enfermo de Alzheimer coloca a los cuidadores en una situación de alto riesgo, vulnerabilidad y estrés, ocasionando importantes problemas físicos y mentales. Sin embargo, existen cuidadores con fortalezas personales, que operan como verdaderos «parachoques» frente a las consecuencias negativas del cuidado. El objetivo de esta ponencia será repasar las principales vulnerabilidades de los cuidadores, y explicar cómo trabajan las fortalezas personales para crear una “mentalidad resiliente” que promueve la protección y promoción de la salud positiva durante todo el proceso del cuidado.